Discurso de Sócrates. Platón
¿Y cómo, feliz Erixímaco, no voy a estarlo –dijo Sócrates–, no sólo
yo, sino cualquier otro, que tenga la intención de hablar después de pronunciado un discurso tan espléndido y variado?
Bien es cierto que los otros aspectos no han sido igualmente admirables, pero por la belleza de las palabras y expresiones finales, ¿quién no quedaría impresionado al oírlas? Reflexionando yo, efectivamente, que por mi parte no iba a ser capaz de decir algo ni siquiera aproximado a la belleza de estas palabras, casi me hecho a correr y me escapo por vergüenza, si hubiera tenido a donde ir.
Su discurso, ciertamente, me recordaba a Gorgias, de modo que he experimentado exactamente lo que cuenta Homero: temí que Agatón, al término de su discurso, lanzara contra el mío la cabeza de Gorgias, terrible orador, y me convirtiera en piedra por la imposibilidad de hablar. (more…)
Agosto 16th, 2008
Posted by 










RECENT Comments